X JORNADAS DEL GRUPO IBÉRICO DE ARACNOLOGÍA

Foresia y Pseudoescorpiones ibéricos

Jaun A. Zaragoza (1) & Arturo Baz (2)

1 Dpto. de Ecología, Facultad de Ciencias, Universidad de Alicante, 03080 Alicante. juanzeta@terra.es

2 Dpto. de Zoología y Antropología Física, Facultad de Biología, Universidad de Alcalá, 28871, Alcalá de Henares, Madrid. arturo.baz@uah.es

     Muchmore (1971) define la foresia como: “una asociación no parasítica de una clase animal con otra, de la que resulta el transporte de la más pequeña por la de mayor tamaño”. Este tipo de relación entre un “huésped” y su “vector” (animal transportador) es conocida en diversos grupos animales. Dentro de los arácnidos, se cita frecuentemente la presencia de ácaros foréticos sobre muy diversos vectores, generalmente artrópodos voladores; en el caso de los pseudoescorpiones se trata también de un comportamiento muy característico y bien conocido.

     Pseudoescorpiones en actitud forética han sido hallados hasta en el registro fósil, apareciendo en el ámbar del Mesozoico y Cenozoico, lo que muestra la antigüedad de este comportamiento. Actualmente se han citado pseudoescorpiones interaccionando foréticamente con 44 familias de insectos y 3 de arácnidos (Poinar et al., 1998); en la mayoría de casos el vector suele ser un insecto díptero, lepidóptero o coleóptero, con capacidad para realizar largos vuelos y de tamaño muy superior a su huésped.

     Diversas explicaciones se han sucedido sobre las ventajas que los pseudoescorpiones obtienen de este comportamiento; famosos quernetólogos se han manifestado en el sentido de que la predación por los pseudoescorpiones sobre los ácaros foréticos que también acompañan al vector es la primera causa, siendo la dispersión una ventaja adicional (Vachon, 1940; Beier, 1949; Muchmore, 1971). Nuevos descubrimientos vienen a demostrar que la dispersión y la selección sexual son los principales responsables de la actividad forética en los pseudoescorpiones (Zeh & Zeh, 1992); esto es, al menos, en las dos familias más evolucionadas y que acaparan el mayor número de registros foréticos: Chernetidae (60%) y Cheliferidae (14%).

     Los casos documentados de foresia en los pseudoescorpiones ibéricos son escasos (Domínguez et al., 2008). El primer estudio riguroso ha sido llevado a cabo recientemente con coleópteros cerambícidos en la provincia de Huelva, en condiciones naturales y de laboratorio, habiéndose constatado la foresia por Mesochelifer fradei Vachon, 1940 sobre varias especies y descrito el hábitat en el que huésped y vector coinciden (Domínguez et al., 2008).

     Actualmente se está examinando un lote numeroso del díptero Physiphora alceae (Preyssler, 1791), procedente de diversas localidades, en el que se ha observado que un número significativo de ejemplares lleva aferrado a una de sus patas uno o varios pseudoescorpiones pertenecientes a la misma especie. La especialización que está relación implica merece un detallado estudio.